En una iniciativa estratégica frente al creciente problema de escasez de agua en Marruecos, la región de Casablanca-Settat ha anunciado un ambicioso proyecto que contempla la instalación de unas 30 plantas de desalación, respondiendo a la disminución de las precipitaciones registrada en los últimos años.
El proyecto incluye la creación de 28 unidades monobloque de desalación y desmineralización de agua de mar, garantizando así el suministro continuo de agua potable para la población creciente de la región.
La operación está liderada por la Compañía Regional Multiservicio de Casablanca-Settat, encargada de asegurar un acceso sostenible al agua potable. Las plantas, que utilizan tecnología de ósmosis inversa, ofrecerán un caudal de tratamiento que va desde 3 hasta más de 30 litros por segundo, produciendo agua de alta calidad.
La elección de la ósmosis inversa representa una solución ecológica y eficiente, en consonancia con los compromisos de Marruecos hacia el desarrollo sostenible y la preservación de los recursos naturales.
Financiado por el Ministerio del Interior, el proyecto responde a la creciente demanda de agua potable, en un contexto de sequía prolongada y descenso de los niveles de los acuíferos y embalses.
Al reforzar la seguridad hídrica de Casablanca-Settat — primera región económica y demográfica del país — estas nuevas plantas garantizarán un suministro constante de agua en el presente y el futuro.
Este proyecto es un modelo avanzado de gestión anticipada de riesgos climáticos y ambientales, y abre la puerta a inversiones similares en otras regiones del Reino.

