Las afueras de Casablanca, especialmente en Nouaceur y Mediouna, experimentan un fuerte aumento en los precios del mercado inmobiliario debido al paso del tren de alta velocidad (TGV) y las operaciones de demolición de viviendas informales.
En algunas zonas, los precios han subido más del 30%, sobre todo en los apartamentos nuevos listos para habitar. Esta subida está impulsada por decisiones oficiales de expropiación y el pago de indemnizaciones a las familias afectadas, que buscan ahora viviendas alternativas en zonas cercanas.
Áreas como Dar Bouazza, Mediouna y Majjatia Oulad Taleb están viendo una fuerte presión de demanda, incluso en el mercado de pisos antiguos. En cambio, los terrenos sin edificar mantienen precios estables debido a las cargas fiscales acumuladas.
Este fenómeno marca una transformación urbana importante que podría requerir políticas públicas para controlar los precios y garantizar el acceso equitativo a la vivienda.

