A pocas semanas del Eid, muchos marroquíes esperaban una disminución en los precios de la carne debido a la baja demanda estacional. Sin embargo, en Casablanca, algunos carniceros han aprovechado la situación aumentando significativamente los precios, lo que ha provocado un incremento sin precedentes.
Según informó Hiba Press, en varios barrios populares, el precio de la carne de cordero ha alcanzado 140 dírhams por kilogramo, mientras que el de la carne de vacuno ronda los 120 dírhams. Este aumento ha generado una gran indignación entre los consumidores, que esperaban ver una caída de precios tras la cancelación oficial de las festividades del Eid.
Algunos expertos económicos sostienen que este alza se debe a estrategias especulativas, facilitadas por la falta de mecanismos efectivos de control en ciertos mercados populares. Esta situación no solo afecta la economía doméstica, sino que también plantea serias dudas sobre la protección de los derechos de los consumidores.

