Vecinos del barrio Al Massira 3, en Casablanca, están conmocionados tras descubrir restos de burros y mulas, generando gran preocupación sobre si su carne pudo haber sido comercializada de manera clandestina.
Las autoridades locales, la policía y los servicios veterinarios han iniciado una investigación. Imágenes publicadas en redes sociales muestran huesos dentro de bolsas plásticas, lo que alimenta las sospechas sobre una red ilegal de distribución de carne.
El hecho revive el problema del sacrificio clandestino y los peligros sanitarios asociados, como la rabia o la fiebre de Malta, que pueden poner en riesgo la salud de los consumidores.

