Las autoridades locales de Casablanca han iniciado una serie de acciones para poner fin al uso ilegal de ciertos espacios privados transformados en iglesias, fuera del marco legal vigente. Esta medida busca garantizar el cumplimiento de las leyes vigentes, respetando al mismo tiempo la libertad de culto consagrada en la Constitución marroquí.
El Ministro del Interior, Abdelouafi Laftit, reveló, en respuesta a una pregunta parlamentaria escrita del grupo del Partido Justicia y Desarrollo, que se realizaron varias inspecciones de campo para detectar estas actividades religiosas no autorizadas.
Comités locales mixtos visitaron inmuebles residenciales utilizados como lugares de culto sin licencia, emitiendo advertencias a los responsables y recordando a los inquilinos que los apartamentos residenciales no están destinados legalmente a la práctica de cultos, conforme a la normativa vigente.
Estas medidas ilustran el esfuerzo de Marruecos por equilibrar la libertad religiosa con el respeto a la ley, manteniendo el orden público y la cohesión social para todos sus ciudadanos y residentes.

