La ciudad de Casablanca enfrenta una creciente preocupación por el uso extendido de motocarros (triciclos motorizados) para transportar personas, particularmente en barrios populares e industriales. Esta práctica ilegal e insegura ha despertado el rechazo de muchos profesionales del sector.
Diseñados originalmente para el transporte de mercancías ligeras, los motocarros están siendo utilizados para trasladar pasajeros, lo que representa un grave riesgo para la seguridad vial. El trágico accidente en Kalaat Sraghna, donde murieron siete personas, puso el foco en este problema.
Mustapha Chaoune, secretario general de la Organización Democrática del Transporte y la Logística Multimodal, denuncia la falta de planificación en materia de transporte urbano y exige una intervención urgente de las autoridades para frenar esta actividad ilegal.
En un momento en el que Marruecos se prepara para acoger eventos internacionales de gran envergadura, la regulación del transporte y la seguridad vial deben ser prioridades absolutas. Chaoune insistió en la necesidad de aplicar la ley y erradicar el uso ilegal de los motocarros para el transporte de personas.

