Un escándalo de fraude alimentario sacude Casablanca tras la incautación, el miércoles 2 de julio de 2025, de más de 500 kilogramos de carne y huesos sospechosos en un almacén clandestino ubicado en un barrio popular de la ciudad.
Las autoridades marroquíes, en colaboración con los servicios veterinarios, realizaron la operación tras recibir varias denuncias de vecinos que reportaron actividades inusuales en el lugar. Según los primeros indicios, los productos incautados podrían provenir del sacrificio ilegal de burros y mulas, cuya carne está prohibida para el consumo humano en el país.
El hallazgo ha generado un fuerte impacto en la opinión pública y reabre el debate sobre los controles sanitarios en la cadena alimentaria marroquí. Se teme que esta carne se destinaba a mercados informales y locales de comida que no cumplen con los requisitos sanitarios.
Actualmente se están realizando análisis de laboratorio para determinar el origen exacto de la carne, mientras que la Fiscalía ha abierto una investigación para identificar a todos los implicados en esta red de distribución ilegal.
Asociaciones de consumidores han reclamado sanciones severas contra los responsables y un refuerzo de los mecanismos de vigilancia y trazabilidad para garantizar el derecho de la ciudadanía a una alimentación segura y saludable.

