En una respuesta escrita a una pregunta parlamentaria presentada por la diputada Kim Johnson, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico señaló que tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores como el de Comercio y Empresas mantienen discusiones periódicas sobre cómo fomentar el crecimiento económico, incluyendo el apoyo a las exportaciones británicas y las inversiones en el norte de África.
La respuesta destacó que el equipo comercial del Reino Unido en Marruecos se centra en identificar oportunidades que aporten el mayor beneficio posible a la economía británica, y recordó que el Reino Unido solo firma acuerdos comerciales con Estados soberanos, conforme al derecho internacional.
En cuanto al Sáhara, el gobierno británico afirmó que el acuerdo de asociación con Marruecos se aplica de acuerdo con la postura del Reino Unido sobre el conflicto, reiterando su respaldo a la iniciativa de autonomía propuesta por Rabat, a la que calificó como “la solución más seria, realista y creíble” para resolver la disputa regional.
Este posicionamiento implica que el Reino Unido no reconoce al Frente Polisario como parte legítima en ningún acuerdo económico o político relativo a las regiones del sur de Marruecos, lo que refleja un cambio significativo en la política británica y una mayor sintonía con otros países que adoptan posturas más realistas sobre el conflicto.
También subraya la voluntad del Reino Unido de ofrecer un marco legal e institucional claro para fomentar inversiones británicas en todo el territorio marroquí, incluyendo sus regiones del sur, sin mostrar ninguna objeción a la participación del sector privado británico en proyectos económicos allí.
Cabe destacar que el Reino Unido y Marruecos firmaron un acuerdo de asociación estratégica en octubre de 2019, que entró en vigor a principios de 2021 tras el Brexit. Dicho acuerdo constituye una base sólida para ampliar la cooperación bilateral, especialmente en el contexto de los preparativos de Marruecos para albergar el Mundial 2030.

