Un equipo de la Universidad del Sur de Florida ha desarrollado un sistema pionero de inteligencia artificial capaz de detectar el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) en niños, analizando microexpresiones faciales durante entrevistas clínicas, sin necesidad de grabaciones de audio ni de comprometer la privacidad del menor.
El sistema analizó más de 185.000 fotogramas de vídeo, obtenidos en sesiones con psicólogos y padres, logrando distinguir entre niños afectados y no afectados con notable precisión. Las expresiones fueron más evidentes en presencia de especialistas, lo que concuerda con estudios previos que señalan una mayor facilidad de expresión emocional ante profesionales de la salud.
Los investigadores buscan ampliar el estudio a otras edades y culturas. El objetivo es facilitar el diagnóstico psicológico infantil, sobre todo en entornos con escasos recursos sanitarios.
El doctor Sean Canavan, uno de los responsables del estudio, afirmó:
«Si esta tecnología demuestra su eficacia a gran escala, podría transformar el futuro del diagnóstico de trastornos mentales en niños.»

