La Fiscalía del Juzgado de Primera Instancia de Marrakech ordenó el martes 22 de julio de 2025 el ingreso en prisión preventiva de un cuidador de coches acusado de extorsionar a conductores en el barrio de Guéliz.
Según los datos disponibles, el acusado cobraba tarifas excesivas, ignorando por completo los precios legales establecidos por el consejo municipal. Varias víctimas presentaron denuncias oficiales.
La investigación permitió también la detención de otros seis cuidadores ilegales que operaban en la misma zona, aprovechándose de la falta de vigilancia.
Este caso pone de nuevo en el centro del debate el problema de los cuidadores de coches no autorizados que proliferan en muchas ciudades marroquíes sin control ni regulación legal.

