El distrito de Hay Hassani en Casablanca se vio sacudido el pasado viernes tras la detención de un funcionario municipal encargado del departamento de urbanismo, luego de una operación encubierta tras recibirse una denuncia a través de la línea verde.
El funcionario, cercano a su jubilación, fue acusado por un ciudadano de exigirle dinero a cambio de facilitarle una licencia de construcción. El caso provocó una polémica política en el seno del consejo distrital, donde se intensificaron las acusaciones entre la mayoría y la oposición.
Mohamed Rkaini, responsable del sector de urbanismo en el consejo, restó importancia al incidente, argumentando que quienes critican ahora eran los mismos que gestionaban el distrito en el pasado, calificando sus declaraciones de «pura maniobra política».
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de transparencia y reforma en la administración pública, particularmente en áreas sensibles como el urbanismo.

