Desde Rabat, el ministro de Estado británico para Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo, David Lammy, hizo un llamamiento a aprovechar la oportunidad actual para alcanzar una solución definitiva y duradera al conflicto sobre el Sáhara marroquí.
Durante una rueda de prensa conjunta con el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, Lammy subrayó que este año representa una ocasión clave para resolver el conflicto, destacando que el plan de autonomía presentado por Marruecos en 2007 es la base más creíble, realista y pragmática para una solución duradera.
El jefe de la diplomacia británica instó a las partes a implicarse urgente y positivamente en el proceso político liderado por las Naciones Unidas, con el objetivo de lograr la estabilidad y ofrecer un futuro mejor a la población de la región.
“Estamos plenamente comprometidos con este objetivo y convencidos de que, con buena voluntad por parte de todos, se puede alcanzar una solución rápidamente”, afirmó Lammy, señalando que el Reino Unido continuará apoyando este proceso a nivel bilateral, regional e internacional.
Tras las conversaciones, ambos ministros firmaron una declaración conjunta en la que el Reino Unido, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, reitera que ha llegado el momento de avanzar hacia una solución política que favorezca la estabilidad del norte de África y el impulso de la integración regional.

