Como parte de una estrategia para enfrentar el preocupante auge de la construcción ilegal, Mohamed El Mahdiya, gobernador de la región Casablanca-Settat, ha dado instrucciones firmes a las autoridades locales para iniciar inspecciones exhaustivas en almacenes y tiendas de materiales de construcción.
La decisión responde a informes de campo que revelan graves infracciones a las normas urbanísticas y el aumento de la actividad de redes clandestinas en zonas donde se expande rápidamente la urbanización no regulada.
El objetivo de esta campaña es cortar las fuentes de abastecimiento de materiales clave como el cemento, la arena y el acero a los sitios de construcción ilegal, para frenar la expansión urbana no planificada.
Las autoridades procederán a auditar registros de venta y almacenamiento, además de investigar a los propietarios de establecimientos, con la posibilidad de iniciar acciones legales contra los implicados.
La iniciativa se suma a la creciente demanda de la sociedad civil y los profesionales del sector inmobiliario, quienes alertan sobre los efectos negativos de estas construcciones en la infraestructura urbana, el paisaje arquitectónico y la calidad de vida.

